Introducción

"Dios me ha querido pobre y pobre seré." (1887)


“En Doña Dorotea se nota un fenómeno singular. Su amor se extiende al socorro de toda necesidad, cualquiera que sea, y en cualquier género de ellas se aplica con tal ahínco, tal espíritu, como si fuese el único en que hubiese entendido toda su vida”

(Padre Jaime Nonell, S.J., en su biografía: “Vida ejemplar de la Excelentísima señora Doña Dorotea de Chopitea, Viuda de Serra. Barcelona, 1892).

“Misión providencial fue la que desempeñó en Barcelona durante muchos años doña Dorotea de Chopitea, Viuda de Serra, no sólo por las grandes riquezas de que podía disponer, y ella empleaba en bien de los pobres, sino también por el acierto con que, entre tantas obras de caridad, sabía escoger las que más habían de contribuir a la gloria de Dios y salvación de las almas”

(Padre Jacinto Alegre, en su biografía: Doña Dorotea de Chopitea. Un modelo de caridad. Barcelona, 1928)